Del origen del mundo a Sarah Lucas

Por Rrose

L´origine du monde, Gustave Courbet, 1866

En 1866, Gustave Courbet recibe el encargo de realizar un lienzo que se hubiera considerado completamente obsceno e inadmisible en cualquier ámbito -artístico o social- de la época de no ser porque la obra, titulada El Origen del Mundo, no saldría a la luz hasta casi un siglo después. Courbet, el pintor de la Realidad y la Verdad Desnuda, acometió el tema del sexo femenino con una sencillez discursiva y una sinceridad impecables, lo que reporta a la obra una modernidad asombrosa.

La historia del cuadro es compleja e inevitablemente rocambolesca (ignoro si la que aquí se cuenta es completamente cierta, pero al menos merece serlo). Actualmente cuelga en las paredes del Museo D´Orsay de París, pero el recorrido estético y sociológico que va desde su creación hasta su aceptación en un museo de prestigio es también apasionante. El coño de la amante de Courbet podría servir (y de hecho ha servido) para una cantidad dificilmente mensurable de tocamientos y codazos entre hombres adinerados, ha alimentado elucubraciones eróticas de todo tipo, así como reivindicaciones de tipo feminista, desvaríos psicoanalíticos, teorías delirantes… Courbet se limitó a retratar, con toda la maestría y la belleza de que era capaz, el sexo de su compañera.

Sin embargo, la imagen pornográfica de consumo discurre en una línea paralela a la de las disciplinas artísticas, de modo que el mérito de Courbet no estaría propiamente en el tema del lienzo, sino en el medio, es decir, el transvase de un motivo relativamente popular en la fotografía pornográfica de la época al ámbito de las bellas artes, tal y como sugiere este conjunto de vistas estereocopicas que se comercializaron precisamente en fechas inmediatamente anteriores a la ejecución del lienzo.

Photographies obscènes pour stéréoscope, Auguste Belloc,1860

Quizás fue el mismo comitente de la obra el que proporcionó a Courbet las fotografías, añadiendo indicaciones precisas del tipo de imagen que deseaba. Por otro lado, cuesta trabajo no pensar que Marcel Duchamp tuvo presente, de uno u otro modo, estos precedentes a la hora de concebir su Etant Donnés, tal y como ya apuntó, entre otros, Juan Antonio Ramírez en su excelente monografía Duchamp: el amor y la muerte, incluso.

Étant donnés: 1° la chute d’eau / 2° le gaz d’éclairage, Marcel Duchamp, 1946-1966

Siento/presiento que afortunadamente el sexo femenino, como Absoluto, como tema a reinterpretar, sigue vivo en el arte. A pesar del bombardeo constante de la pornografía, El Origen del Mundo que Courbet pintó sigue causando asombro, del mismo modo que sigue cautivando el misterioso, inquietante coño de Etant Donnés.

La prueba la tenemos, por ejemplo, en la controvertida producción de la artista británica Sarah Lucas (1962), que acomete el tema con brillantez:

Chicken knickers, Sarah Lucas, 1997

La artista británica replantea con tono irreverente e irónico los tópicos sexuales que rodean a la mujer. En mi opinión su mérito reside en la capacidad para turbar al espectador sin recurrir a ningún motivo verdaderamente explícito: mediante un juego de manos extremadamente sencillo y aparentemente inocente, sus esculturas y montajes ponen de manifiesto una rica gama de dobles sentidos cargados de provocación y sentido del humor.

Au naturel, Sarah Lucas, 1994

 

Y aunque Sarah se mueve en contextos afines al arte conceptual, no cabe duda de que sus creaciones tienen una gran deuda con el Surrealismo. Artistas como Hans Bellmer o René Magritte investigaron y descompusieron la iconografía del sexo y el erotismo, replanteando sus categorías.

La Pouppée, Hans Bellmer, 1935
La philosophie dans le boudoir, René Magritte, 1966

Y para comprobar que la llama sigue muy viva, dense una vueltecita por Metaorigines, donde encontrarán múltiples revisiones y variaciones sobre el cuadro de Courbet…

L´origine de la Guerre, Orlan

 

Tomado de:

http://maquinariadelanube.wordpress.com/2006/04/01/del-origen-del-mundo-a-sarah-lucas/

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